Una gran marca se reconoce con los ojos cerrados. Una firma sonora, una voz propia, un jingle que se tararea sin querer: eso es una identidad sonora, un activo de marca, al mismo nivel que su identidad visual. Nosotros la creamos, la grabamos y le cedemos los derechos.
Firma sonora y logo sonoro: la puntuación sonora de su marca, adaptada a la TV, la web, las redes, sus productos y su espera telefónica.
Jingle de radio y publicidad: compuesto, cantado si su marca lo pide, grabado en estudio con nuestros locutores y cantantes.
Voz de marca propia: una voz elegida para durar, que acaba siendo la de todos sus contenidos. Coherente hoy, reconocible dentro de tres años.
Una campaña se consume; una identidad sonora se capitaliza. En cada emisión le recuerda quién habla antes incluso de que empiece el mensaje. Y como es un activo, lo tratamos como tal: una creación original, grabada por personas, con una cesión de derechos por escrito. Le pertenece a usted.
El jingle es una pieza; la identidad sonora (audio branding) es el sistema: firma sonora, versiones, voz de marca y reglas de uso. Se puede empezar por un jingle y construir el sistema después.
Suyos. La cesión está prevista en el contrato, con una cadena de derechos documentada: su identidad sonora es un activo en propiedad, no una licencia precaria.
Sí: regrabación, nuevas versiones, extensión a nuevos canales o mercados, respetando lo que ya le hace reconocible.
En producción: la banda sonora del anuncio de Skull Shaver, recreada íntegramente en cuatro idiomas, música incluida.
Cuéntenos su marca y sus canales en el formulario de presupuesto: le devolvemos una primera lectura de su territorio sonoro.