Dos anuncios para el operador Mobile Vikings, uno sobre la oferta de internet y otro sobre la televisión. El vídeo y su traducción nos llegaban ya hechos: todo el trabajo se centró en el doblaje y en lo que la imagen imponía al texto.
El guion nos llega ya traducido. Para estos dos spots de Mobile Vikings recibimos los vídeos originales y los guiones ya traducidos al francés. No intervinimos, por tanto, en la traducción. Nuestro trabajo empezaba en el doblaje.
Traducido no quiere decir listo para grabar. Una traducción puede ser excelente y no funcionar sobre la imagen, porque no cabe en la duración del plano. De un idioma a otro, la misma idea no ocupa el mismo número de palabras, y el francés rara vez es el más económico. Unos segundos, o incluso unas sílabas de más, bastan para crear un desfase.
Ajustar directamente en cabina. Suele ser en el momento de la grabación, con el vídeo delante, cuando el problema se hace evidente. Una línea se desborda, el ritmo se acelera demasiado o una pausa deja de caer donde debe. Entonces proponemos, sobre la marcha, otra formulación más corta, natural y fiel al sentido y a la intención del texto original.
Hacer olvidar el doblaje. Al final, el espectador no debe percibir todo ese trabajo de ajuste. Cada frase tiene que encajar con naturalidad en su secuencia, sin que suene a francés añadido. Sabemos que el doblaje funciona cuando acaba por no notarse.
Describa su proyecto en tres líneas. Le respondemos el mismo día con una recomendación y un presupuesto claro.