Un spot web muy corto para Roadsurfer, en francés. El vídeo original nos servía de referencia: ya estaba aprobado. Todo el trabajo se centró en la dirección artística y en la emoción que había que transmitir en muy poco tiempo.
Unos segundos para instalar una atmósfera. El spot dura solo unos segundos. Tiene que crear rápido una atmósfera, despertar el deseo y acompañar al espectador hasta el mensaje final. En un formato tan corto, cada palabra y cada intención cuentan.
El original marcaba el rumbo. El cliente nos facilitó el vídeo original, ya aprobado. Nos daba una dirección clara: la energía, el ritmo y la emoción buscada. A nosotros nos tocaba interpretarlo a la francesa.
Hacer sonar el original en francés. Una entonación que funciona en un idioma puede sonar forzada en otro. Conservamos, por tanto, el espíritu general del spot y adaptamos la interpretación a la lengua y a la cultura francesas: la forma de colocar ciertas frases, las palabras que destacar, las respiraciones y el ritmo.
Hacer sentir una emoción, no empujar una venta. El spot cuenta ante todo la experiencia de un viaje por carretera y la libertad asociada a esa forma de viajar. Un tono demasiado publicitario habría roto esa sensación. En eso consiste el trabajo de dirección artística: encontrar una voz lo bastante atractiva para despertar el deseo, pero lo bastante natural para dejar que la experiencia hable por sí sola.
Describa su proyecto en tres líneas. Le respondemos el mismo día con una recomendación y un presupuesto claro.